Abierta al servicio de la agroecología
Las experiencias cuir también habitan, trabajan y transforman el campo. Aunque sus historias a menudo han sido invisibilizadas en los relatos agrarios, en muchos territorios están impulsando formas de organización comunitaria que cuestionan los modelos dominantes. Cuestionan y amplían horizontes de la soberanía alimentaria. Compartimos aquí una pequeña muestra, de tantas existentes, de esa diversidad de experiencias que florecen en distintos rincones del mundo.
Géneros y sexualidades en el movimiento campesino
En 2021, la Coordinadora Europea Vía Campesina (CEVC) y el Sindicato Labrego Galego (SLG) publicaron el documento «Abrazar la diversidad rural. Géneros y sexualidades en el movimiento campesino», en el que se ofrecen los testimonios de 14 personas campesinas de la comunidad LGTBIQA+. En su introducción, el documento declara que «ha llegado la hora de que hablemos sin tapujos del silencio cómplice respecto a la LGTBIQA+fobia, la cual está normalizada en las relaciones sociales, incluso dentro de nuestro movimiento».
A lo largo de sus páginas, les autores exponen sus propias experiencias de vida, ofreciendo múltiples perspectivas y reflexiones que cuestionan el modelo de la agricultura familiar, basado en una normatividad excluyente en la que no se consideran otras posibilidades que podrían ofrecer una mayor variedad de estructuras sociales y culturales, enriqueciendo así un concepto demasiado rígido y anclado en la visión cisheteropatriarcal.
Mencionan la soledad, el aislamiento y la doble discriminación a la que se encuentran sometides en demasiadas ocasiones, por ser cuir y campesines. Pero también los vínculos comunitarios que permite desarrollar la vida rural y agraria cuando la sexualidad y el género logran pasar a un segundo plano. Aunque salir del armario no es igual de fácil en todos los contextos y momentos, resulta vital para visibilizarse como referentes para las siguientes generaciones y facilitar el cambio social, ya que se trata de construir otro mundo en el que ya no sea necesario salir de ningún armario, porque ninguna persona deberá vivir sometida a las limitaciones asfixiantes de las etiquetas. Por eso consideran necesario visibilizarse colectivamente dentro de las propias organizaciones agrarias de las que forman parte, para que respeten y acojan a todos sus miembros tal y como son, ofreciéndoles refugio y protección contra las violencias lgtbifóbicas. Pero también demuestran que, a pesar de que las dificultades para el campesinado cuir siguen siendo numerosas, se pueden poner en marcha iniciativas prácticas como la Rock Steady Farm, una cooperativa multirracial liderada por personas cuir y trans que cultiva hortalizas para una comunidad de 500 personas en el estado de Nueva York.
Como se afirma al final del documento, «esta publicación hace un llamamiento a la movilización con el objetivo de hacer oír nuestras voces y desempeñar un papel político clave en la transformación del sistema alimentario».
El Departamento de la Comida (Puerto Rico)
Conocida como El Depa, esta organización sin ánimo de lucro de Borikén (Puerto Rico) cultiva la soberanía alimentaria desde el año 2010 con el apoyo de la comunidad cuir. Su trabajo se concentra en conectar tierra, comunidad e infraestructura para fortalecer sistemas alimentarios locales, justos y regenerativos. Para ello, opera como un oasis alimentario (food hub) enfocado en transformar la soberanía alimentaria en infraestructura práctica, trabajando desde el territorio junto a quienes cultivan, cocinan y organizan, e incrementando así el acceso de la población a alimentos frescos producidos en Puerto Rico.
Su modelo integra la producción, el procesamiento, la distribución y la educación en un sistema alimentario que prioriza la sostenibilidad y la justicia social, ofreciendo una metodología replicable basada en los seis puntos extraídos de sus propias prácticas y aprendizajes:
- Identificación y conexión con la comunidad local.
- Infraestructura de recursos compartidos.
- Procesamiento y distribución de alimentos.
- Educación y participación comunitaria.
- Sostenibilidad y resiliencia.
- Monitoreo y mejora continua.
En colaboración con El Caney (Casa del Pueblo) Orocovis —un espacio de ceremonias ancestrales indígenas—, impulsaron el «Junte de Saberes + Experiencias Indígenas del Caribe», una serie de encuentros virtuales y presenciales destinados a compartir saberes, prácticas y experiencias de los pueblos indígenas con las personas y colectivos de la comunidad LGBTTQIA+.
https://eldepartamentodelacomida.org/
Trans Queer Fund Collective (Kenia)
En un contexto legislativo muy hostil para los derechos de la comunidad cuir africana, el Fondo Trans y Queer de Kenia (T&Q Fund) visualiza un presente y un futuro en el que las personas sean libres del cisheteropatriarcado, el imperialismo, el capitalismo y el etnonacionalismo. Como parte de esa visión, el colectivo trabaja por la justicia alimentaria y de vivienda, por el acceso a la atención de salud mental y por la atención médica para la afirmación de la identidad de género. Su actividad está centrada en la atención comunitaria y en la redistribución de recursos para personas trans y cuir a través de la creación de una red basada en el apoyo mutuo. Como afirman en su blog: «La comunidad no es un lujo aquí. Es nuestra forma de sobrevivir».
https://transqueerfund.org/blog/
